jueves, 1 de agosto de 2019
Dolor y Gloria, de Almodovar. Bella luz
En su última película, Pedro Almodóvar juega a engañar al espectador con la idea de una historia autobiográfica inventada, es decir, que sí pero no. Auto-ficción, dicen que se llama la cosa.
En ella, Salvador Mallo (Antonio Banderas), el nombre que le da el director machego a su alter ego, es un famoso y atormentado director de cine que se enfrenta a viejos fantasmas del pasado. Tristeza, depresión, dolor, drogas, amistad, homosexualidad incipiente, amor.
Un homenaje que le están preparando al protagonista, la revisitación de su obra maestra, y la obligación de encontrarse con su actor fetiche, del que hace años que le separa una discusión tras una turbulenta relación sentimental salpicada de estupefacientes. Estos son los hechos que sirven de punto de partida a la historia, a la que riega de una enfermedad del protagonista, recuerdos familiares y otro elementos inevitables de la filmografía almodovariana.
En este caso no hay en la cinta tanta excentricidad ni truculencia como en otras, y nos va llevando en volandas adelante y atrás en el tiempo, lo que nos sirve para conocer la infancia y origen del protagonista, y nos regala grandes momentos de Penélope Cruz, cada vez mejor actriz, así como de la inmensa Julieta Serrano.
Almodovar cuenta de manera pausada y cercana, con toques de intimidad, una historia que solo él sabe lo que tiene de real y de inventada. Es un ejercicio de contención, en el que Banderas está a la altura, y en el que La Luz juega un papel imprescindible, ya que dota a la cinta de una pátina de realismo muy natural.
Un montaje equilibrado y que favorece la historia, una serie de postales para el recuerdo que se llegan a quedar pausadas, como para que sean más fáciles de recordar.
He leído mucho eso de "obra cumbre" de Pedro Almodovar. Parece una buena película, está bien hecha, los actores están muy bien, el ritmo, el estilo narrativo, el montaje, la música, todo suma. Aunque creo que lo que más me atrajo de todo fue la luz, la fotografía. Bella, muy bella.
domingo, 23 de junio de 2019
Mis grandes del cine. Intolerancia de D. W. Griffith
Intolerancia es un verdadero clásico del cine mudo que nos muestra, a través de cuatro episodios históricos, las injusticias provocadas por una intolerancia inherente al ser humano, pero que tiene su verdadero origen en lo religioso y en lo social.
Griffith pretendía contar en principio las consecuencias de las sangrientas huelgas que tuvieron lugar en 1912 en los EE.UU. La historia es la del huelguista acusado de la muerte de su patrón, pero después decidió rodar tres episodios más: "La caída de Babilonia”, "La Pasión de Cristo" y "La noche de San Bartolomé", el capítulo sangriento de las luchas que tuvieron lugar entre hugonotes y católicos en París en 1572.
Las cuatro tramas, estéticamente diferenciadas, se van enlazando con la imagen de una mujer meciendo una cuna. A medida que las narraciones alcanzan sus respectivos momentos de clímax, Griffith va acelerando el montaje alternado, mostrando secuencias cada vez más cortas, y creando una tensión encaminada hacia el desenlace de las cuatro historias. Sin ninguna duda es un paradigma del montaje, al que aportó una innovación sin la cual no se entendería el cine de hoy.
La producción contó con lo que, para la época, supuso un presupuesto desmesurado. Quedó para la historia del cine que para una sola escena se reunieron a más de 15.000 extras y 250 carros. Sin embargo la cinta tuvo grandes pérdidas, ya que no logró alcanzar el éxito esperado.
El tema, sin ninguna duda, ha sido, es y será siempre un tema vigente en todas las sociedades.
Es una de esas “imprescindibles” películas para toda persona amante del cine, e incluso para los que piensan que todo se ha inventado ayer.
Verdaderamente merece la pena hacer el esfuerzo de ver una película muda si lo que te vas a encontrar es una estética valiente (pensando en clave de 1917), una crítica a las religiones organizadas, y una forma de entender las superproducciones de hace casi 100 años.
En mi caso es casi imposible afrontar una revisión de Intolerancia sin recordar con cariño a aquel profesor de comunicación audiovisual que, en la Escuela de Artes de Valladolid explicaba con pasión la trascendencia de la “paradigmática” obra maestra del montaje. El señor César Paunero no sabe todo lo que ha llegado a influenciar sobre mi forma de ver cine, vídeo y televisión.
¡Viva la semiótica! y ¡Viva César Paunero!
FICHA
Título: Intolerancia (Intolerance)
Año: 1916
Duración: 197 min.
País: EE.UU. 
Director: David Wark Griffith
Guión: D.W. Griffith
Música: Joseph Carl Breil
Fotografía: Billy Bitzer
Reparto: Lillian Gish, Mae Marsh, Robert Harron, Constance Talmadge, Miriam Cooper, Alfred Paget, Walter Long, Seena Owen, Elmo Lincoln, Bessie Love.
Productora: The Triangle Film Corporation / Wark Producing Corporation.
jueves, 28 de marzo de 2019
¿Quién puede matar a un niño? El gran Chicho
En esta cinta, el gran Narciso (Chicho) Ibáñez Serrador aborda el terror con total sobriedad y una contención que está solo al alcance de los más grandes. Un terror que te alcanza en lo más profundo y que no precisa de ruidosos efectos especiales ni utiliza monstruos inimaginable.
Se trata de la sencillez, de los miedos de siempre.
El punto de partida es muy sencillo, y coloca a todos los protagonistas de la historia en una isla. Ya tenemos la dificultad de huída. La España turística de los años 70 del siglo XX, unos visitantes británicos de corte hippie, un pueblo isleño.
Si a estas alturas no has visto la película, deja de leer, ya que se desvelan tramas. También te digo, hazte con ella y disfruta desde el minuto uno hasta el impactante final. Está disponible en la plataforma Flixole.
Desde el momento en el que ponen un pie en la isla, los turistas viven una serie de situaciones estresantes que hacen que sufras con ellos en todo momento.
El ambiente malsano, sumado a la intensa ansiedad y el terror psicológico, te deja un mal cuerpo para un buen rato.
Hay algo que queda patente al revisar esta película tantos años después, y es que, al revisitarla te planteas lo que podría haber logrado Chicho con más medios, o con un presupuesto mayor, ya que hace verdadera magia con muy poco.
El hecho, lo que hace terrorífico este terror, es que sean niños los malvados de la historia. Que sean los malos, y que sean tan malos. Marcados sin alma ni remordimientos capaces de ejecutar a cualquiera sin más, por un mero juego.
Todo esto no hace si no multiplicar el estupor del espectador, que asiste al baile de sangre como incómodo invitado a una penosa actuación infantil de la que quiere escapar, pero no puede.
¿Y ese final? Historia del cine.
lunes, 18 de febrero de 2019
El Golpe, Redford, los ojos de Newman y un piano
Nos situamos en la popular Chicago en los años treinta. Robert Redford y Paul Newman son dos timadores que se proponen vengar la muerte de un amigo asesinado por un poderoso gángster. Para conseguirlo traman un intrincado plan para el que cuentan con la ayuda de todos sus amigos y conocidos.
En 1973 se rodó la película dirigida por George Roy Hill que en la siguiente edición de los Oscar ganó siete estatuillas, incluyendo la de Mejor Película.
La cinta de los años 70 es una deliciosa historia protagonizada por un elenco de actores absolutamente inmejorables y en su mejor momento, con una estética muy lograda y una ambientación casi mágica, un guión de aquellos que sirven para volver a ellos continuamente y revisitarlos (Nueve Reinas), una dirección muy acertada, y una música mítica.
La banda sonora ha trascendido a la propia película convirtiéndose en una de las piezas musicales más recordadas y reproducidas. Cosa nada desdeñable teniendo en cuenta que la pieza principal la compuso Scott Joplin en 1902, y que fue versionada para el film por Marvin Hamlisch.
Si no has visto esta película, haz todo lo posible por verla ya, se trata de una de “esas” que deben estar en esa lista titulada: películas que ya deberías haber visto.
Si ya la has visto, deja de leer esto y vete a por ella a la estantería, o al vídeo club, o la buscas como buen vago que eres, o la consigues allí donde sabes que está, y disfrútala de nuevo.
Enámorate de Redford, de la mirada de Newman, déjate liar por la trama, diviértete con el juego, y recomiéndala a tu gente. El Golpe es una opción para disfrutar en invierno, por la tarde en casa calentito, mientras fuera la gente se pelea por aparcar en el centro comercial; o por la noche mientras cenas, o de madrugada entreteniendo tus desvelos, incluso en sesión matinal acompañada por un chocolate con churros.
Y cuando hayas acabado de verla, hazte una sesión doble con Ricardo Darín y sus Nueve Reinas.
jueves, 20 de diciembre de 2018
Roma. El cine bello (y feo) de Cuarón
En su argumento, “Roma” aborda de manera directa el relato de una vida natural y doméstica, y lo lleva a cabo apoyándose en un desgarrador y extremo realismo.
Se sirve de potentes imágenes de la fotografía en blanco y negro para dotarle de ese aspecto de postal de un álbum que jamás se mostraría a las visitas. Repleto de charcos de agua, con la ropa tendida, o la presencia de algún perro siempre ladrando, entre otros. Y todo ello ubicado en ese México de comienzos de los años setenta del pasado siglo XX. Parece que no pasa nada, y lo que ocurre es la vida misma.
La intérprete (actriz no profesional), Yalitza Aparicio incorpora el personaje de Cleo, una criada. Ella cumple y soporta toda la carga argumental y dramática en el film de Cuarón, y alcanza a transmitir una verdad propia de la inocencia de una actriz sin vicios interpretativos. Muestra, además, el rol de la mujer en una sociedad totalmente clasista y absolutamente patriarcal.
Alfonso Cuarón muestra que no solo es capaz de hacer grandes películas comerciales, y que puede hacer ese cine más bello, reposado e intimista en el que nos lanza a la cara una penosa realidad desde lejos, en la que la cámara no es más que un testigo que no interviene.
Es una cinta que, por estilo y ritmo, perfectamente podría haber formado parte de la programación de la Seminci Vallisoletana, y se puede disfrutar en Netflix.
Una enorme película que la hace imprescindible.
miércoles, 10 de octubre de 2018
Wall-e no es (solo) cine de animación
Esta vez no voy a volver a tratar esta obra maestra como parte de ningún género cinematográfico.
Wall-e es la historia clásica por excelencia, está contada de una manera perfecta. Los primeros 40 minutos en los que no se incorpora ningún tipo de diálogo, y en los que no llegan a aparecer seres humanos alcanzan a ser magistrales y se convierten por derecho propio en una de esas escenas imprescindibles en los libros y enciclopedias que traten sobre el séptimo arte.
Estamos hablando de puro cine, de la esencia misma de la narración, de una forma de presentar los hechos que se ha olvidado en la industria fílmica actual.
El director de esta clásica y apasionante historia presenta una obra valiente teniendo en cuenta lo que la mayoría del público reclama, no obstante esa valentía ha supuesto un verdadero regalo para el público, críticos, y para la historia del cine.
La trama nos sitúa en el año 2700, en un planeta Tierra abandonado, seco, devastado y muerto. El pequeño robot WALL-E lleva cientos de solitarios años desempeñando aquella tarea para la cual fue construido, limpiar el planeta de los residuos que la abarrotan.
Es entonces cuando llega EVE, una moderna robot de diseño que está cumpliendo una misteriosa misión. Tan solo con esto se llega a desarrollar una historia que emociona de verdad, y que muestra al ser humano como algo ridículo, absurdo y aborregado.
El personaje protagonista es el verdadero paradigma de héroe de la narración clásica, la figura femenina no es estúpida, es fuerte e inteligente, las aventuras que viven son apasionantes y están dotadas de un ritmo perfecto para cada momento del viaje, la resolución de los diferentes conflictos resulta siempre la adecuada, y la aparición de la “alternativa” a la vida es algo que resulta revelador.
Pero por si todo esto fuera poco, resulta que es una historia con buen fondo, con uno de esos mensajes que todo el mundo está harto de ignorar y que será, sin ninguna duda, principal preocupación de futuras generaciones.
No me resisto a repetirlo, Wall-e es una de las mejores películas de la historia del cine.
domingo, 9 de noviembre de 2014
sábado, 30 de junio de 2012
Cada español come de media tres menús de comida rápida al año
- El gasto medio por persona y año se sitúa en los
21,81euros, lo que coloca a España como el país industrializado que más crece
entre 2009 y 2010 con un aumento del 5%
- En Castilla y león el gasto medio por habitante y año se
sitúa casi en la media nacional con 20,83 euros
|
Tabla1.- Gasto en comida rápida por habitante. Fuente: EAE Business School
|
Los
españoles son los que menos invierten en fast
food, seguidos de italianos y australianos. En Italia se consume 1,8 veces
más comida rápida que en España, los estadounidenses lo hacen 51 veces más,
hasta llegar al 35% del consumo mundial, y mientras España solo representa el
0,69% de dicho consumo, Estados Unidos, Japón y China son los tres países donde
más se consume este tipo de servicios.
Los que más gastan en la conocida como “comida basura” al
año son los japoneses con 169,03 euros por habitante; le siguen los estadounidenses
con 166,94 euros y los canadienses con 116,52 euros al año. Los españoles somos
de los que menos gastamos en este tipo de comida, ya que en 2010 invertimos una
media de 21,81 euros por habitante al año y únicamente se sitúan por debajo en
esta clasificación los ciudadanos de India con 5,52 euros de media al año y los
de China con 14,65 euros. El informe de EAE
también estima que cada español consumió una media de tres menús de comida
rápida al año en 2010, cada estadounidense
25 y los nipones llegaron a los 26 menús.
| Tabla2.- Gasto en comida rápida por habitante y Comunidad Autónoma. Fuente: EAE Business School |
En esta clasificación destacan Cataluña, Andalucía y Madrid, que aglutinan más del 50% del consumo de esta comida en España, mientras que los ciudadanos de Baleares (50,33 euros), Canarias (30,86 euros), Melilla (28,04 euros), Madrid (25,01 euros) y Cataluña (24,47 euros) son los que más invierten de media al año. Los que menos consumen comida rápida son los habitantes de Extremadura con un gasto anual de 10,27 euros, Comunidad Valenciana con 12,46 euros y La Rioja con 12,49 euros por habitante.
En lo relativo a los espacios el estudio muestra que en
España existen 4.327 locales dedicados a la comercialización de comida rápida
en el año 2010. Las Comunidades Autónomas que presentan un mayor número de
ellos son las más pobladas y las de mayor relevancia en cuanto a su aportación
al PIB nacional: Cataluña, Andalucía y Madrid, que aglutinan más de la mitad de
estos locales. En Castilla y León hay 194 de este tipo de locales abiertos, lo
que sitúa a la Comunidad en el medio de la tabla de la clasificación nacional
por detrás del País Vasco con 200 y justo delante de Castilla la Mancha con
129.
PREVISIÓN DEL CONSUMO EN COMIDA RÁPIDA EN 2014
Dentro del mismo estudio se incluye una previsión del gasto
en comida rápida en los próximos años y anticipa que en 2014 China desbancará a
Japón y ocupará la segunda posición con una inversión de 27.717 millones de
euros al año. Estados Unidos seguirá liderando el sector con una inversión de
55.700 millones de euros y Japón quedará en tercer lugar con 21.920 millones de
euros. En España se espera un incremento en la previsión de gasto en comida
rápida del 18,75% hasta 2014, año en el que más del 60% de las transacciones en
comida rápida en el mundo se realizarán en China e India.
| Tabla1.- Previsión del gasto en comida rápida en millones de €. Fuente: EAE Business School |
A pie de campo, en uno de los restaurantes de la principal
enseña de comida rápida en el mundo, la sensación es bien distinta en lo
relativo al número de veces que sus clientes visitan este establecimiento.
Según Susana Velasco, encargada del McDonald’s
que lleva abierto cerca de 15 años en el centro comercial Carrefour Valladolid 2, cuentan con la figura del “cliente
habitual” entre sus visitantes. Reconoce que los hay de visita diaria, de los
que acuden todos los fines de semana, e
incluso otros que se dejan ver una o dos veces al mes, sin olvidar a aquellos
que siempre que tienen una celebración del tipo de un cumpleaños infantil,
optan por este tipo de locales.
Para Eva, clienta que acaba de terminar su menú de pollo con
patatas y refresco, se trata de una de esas 3 o 4 veces al año en las que
visita el restaurante de las hamburguesas, y reconoce que a sus 36 años es algo
que trata de no hacer muy a menudo. Sin embargo Sara, de 34 años y con dos
hijos de 11 y 9 años, visita estos espacios unas 15 o 20 veces a lo largo de un
año. “En los cumpleaños de los niños, en los de algunos de sus amigos, o esos
días de compra que se alargan y te viene muy bien”, afirma.
Diferente es al caso de María, Justi y Socorro, que a sus
más de 70 años “y de largo”, reconoce Justi entre carcajadas, son unas
visitantes de a diario que se reúnen junto a unos cafés servidos en vasos de
cartón, algo que les viene muy bien porque según aseguran “vivimos aquí
cerquita, y tras el paseo, el café es más barato y más grande”. Lo de la comida
ya no les convence tanto, y como mucho reconocen haber probado un día o dos unas
“patatillas” para merendar.
Para el director del Strategic
Research Center de EAE (entidad
responsable del estudio), Juan Lago, “Una de las principales conclusiones de
esta investigación es el consumo bajo que tiene España en comida rápida”, y defiende que se trata de un dato que hay que
mirar con precaución, “ya que España es también uno de los países en los que
prevemos que se incremente más el consumo en los próximos años”, concluye.
sábado, 23 de junio de 2012
Entrevista al Gerente de la Escuela Internacional de Cocina Fernando Pérez
“Castilla y León es la mayor despensa de Europa”
Ángel
Moretón, Gerente de la Escuela Internacional de Cocina Fernando Pérez
La puerta transparente de la sala de espera se abre y
aparece un elegante hombre joven y con gesto agradable que muestra un moreno
típico de estación de esquí. A Ángel Moretón sus 35 años no le restan una vasta
experiencia profesional, ya que este Licenciado en Derecho por la Universidad
de Valladolid ha llegado a dirigir la oficina de EXCAL en Miami, una empresa
creada por la Consejería de Economía y Empleo de la Junta de Castilla y León
destinada a desarrollar la internacionalización de las empresas de la comunidad
en la que comenzó como becario tras estudiar un Máster. Moretón se presenta de
manera muy cercana y afable, algo que refrenda a continuación cuando ejerce de
cicerone por las modernas instalaciones de su pequeña joya que es esta Escuela
Internacional de Cocina. Se define como un apasionado de la gastronomía, el
vino, y sobre todo, de esta tierra.
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| Ángel Moretón en plena visita por las instalaciones de la escuela Foto: NdC. |
Pregunta.-
Además de ser el gerente de la Escuela Internacional de Cocina (E. I. C.),
¿quién es Ángel Moretón?
Respuesta.-
Como tú bien dices es el gerente de la E. I. C, es un apasionado del vino y de
la gastronomía y sobre todo un apasionado de esta tierra. Mi carrera profesional
siempre ha ido ligada a la promoción de la Comunidad y del producto de Castilla
y León en el exterior . Desde hacer el master de Excal en su día, ser becario y
luego director de la propia oficina de Excal en Miami, o abrir luego la de Nueva
York, y a partir de ahí salté a promocionar la lengua y el estudio del español
desde la Fundación de la Lengua Española, para pasar luego a la gerencia de la
Escuela Internacional de Cocina.
P.-
¿Y como comenzó todo?
R.- Mi
primer trabajo fue nada más licenciarme en Estados Unidos, en una empresa americana,
trabajando con gente joven y colocando a personas de todo el país americano.
Desde entonces desde siempre he visto que nuestra comunidad autónoma tiene un
gran potencial en exportación de todos nuestros productos, y uno de ellos es
nuestro conocimiento gastronómico, y la gastronomía en general.
P.- ¿Y
en ese sentido, qué papel puede jugar actualmente Castilla y León en
comparación con lo que has visto en el resto del mundo? ¿Aprovechamos
suficientemente nuestros recursos?
R.-
No. Somos la mayor despensa de Europa, se dice mucho y en muchos sitios y es
cierto. España tiene la suerte de ser, con diferencia, el país más diverso del
mundo. He viajado mucho y sí que te puedo decir que, por circunstancias culturales
e históricas, es un país con una diversidad tremenda, tanto cultural,
geográfica como histórica. ¿Qué es lo que supone? Que tengamos una cantidad de buenos
productos muy por encima de la media, no sólo de la Unión Europea, sino a nivel
mundial, algo que no se aprovecha. Tenemos un gran problema en este país, lo
mal que nos vendemos frente a cualquier otro territorio, entonces capacidad de
crecimiento hay muchísima.
| Material promocional de la escuela. Foto: NdC. |
R.- Muchas
veces no sabemos lo que tenemos, otras veces no lo valoramos lo suficiente. Lo
valora más la gente de fuera que la de dentro. Y sobre todo el problema está en
la cadena de distribución; si tienes un gran producto y lo distribuyes mal no
llegas. En ese sentido nos pasa lo mismo. A nivel local, en un pueblo saben
perfectamente que hacen el mejor queso de cabra de esa zona, pero está todo vendido,
no llegan a más porque al final se queda todo en ese sitio, y ni siquiera sale
a nivel regional, lo que hace muy difícil poder llegar a saber de ese producto.
P.- Y
es una fuente de turismo…
R.-
Claro, y entonces ahí es donde nos queda mucho por hacer, pues yo creo que la
capacidad de crecimiento está en el turismo cultural, gastronómico e histórico.
En eso es en lo que tenemos una capacidad de progresión abismal comparado con
cualquier otro lugar, yo creo que a la cabeza de España y de Europa.
P.- Y
pensando en cómo aprovechan mucho más los recursos turísticos en Cataluña, o a
nivel gastronómico por ejemplo, en Euskadi, con la figura de los cocineros
vascos.
R.-
Sí, pero aún así todo el mundo presume “No,
la cocina española es la mejor cocina del mundo”, y eso a nivel popular no
es la realidad. En el periodo transitorio en el que nos movemos es verdad que
la cocina española está valorada a la cabeza de las cocinas mundiales, pero no
nos aprovechamos de ello. Hay una falta de conocimiento, de educación en esa
cocina, y de promoción; si tú te vas a Francia o a Italia, la explotación que
hacen de esa cultura gastronómica es mucho mayor y les da igual el nombre, o ser
el segundo del mundo, pero hacen que la gente vaya a su casa, que compre su
producto, o que se forme en sus escuelas. Nosotros sin embargo presumimos de
estar a la cabeza, pero no lo estamos en realidad. Lideramos en popularidad.
P.-
¿Por qué se llama Escuela Internacional de Cocina Fernando Pérez?
R.-
Es el nombre oficial, E. I. C. Fernando Pérez, pero a nivel de marketing es muy
largo y cuesta siempre explicar, sobre todo de cara al extranjero, y normalmente
no usamos toda la denominación. La Cámara de Comercio decide dedicar el nombre
de la escuela para hacer un reconocimiento a Fernando Pérez , presidente de la
Asociación de Hosteleros que falleció hace unos años, y que fue el que tuvo la
primera idea, el que creo el primer germen sobre crear una escuela aquí. Ahora estamos
pendientes de una ceremonia de reconocimiento para que la gente que viene a la
escuela, sea de aquí o de fuera, sepa quién era Fernando Pérez.
| Moretón charla con el chef invitado, Miguel Ángel de la Cruz. Foto: NdC. |
R.-
Sí, y con gente muy importante, a lo mejor no muy mediática, pero muy
importante para nosotros. Lo que queremos es que sea una motivación para los
estudiantes, ya que hablamos de un consejo de honor donde está Adolfo Pardo,
que ha sido la persona que ha donado la colección de menús a la escuela,
tenemos a Rafael Ansón como presidente de la academia de gastronomía, una persona
relevante del sector. Está Fernando Salazar, vicepresidente de alimentación y
vinos de la mayor cadena de hoteles del mundo, no muy popular, pero sí con un
gran prestigio y gran referente en el sector. También Oriol Castro, que es la
mano derecha y el cerebro del Bulli, según reconoce el propio Ferrán Adriá. Y
tenemos a Susan Ungaro, presidenta de la “Jeames
Beard”, la fundación gastronómica más importante del mundo. Entonces es esto
lo que buscamos, gente que sirva de reflejo a los estudiantes, pero que no hace
falta que sean populares.
P.-
¿Se puede hacer un balance de estos primeros seis meses?
R.-
Pues un balance muy positivo, la verdad. Vamos poco a poco, hay que ir
encarrilando todo, sobre todo cuando no tienes un referente donde mirarte. El hecho
de ser el primero siempre conlleva que tienes que ir poco a poco asegurando
cada paso y equivocándote en algunas ocasiones, rectificando en otras, pero con
la ilusión de que lo que haces es todo nuevo, y que obtienes un resultado
positivo. Hay una gran aceptación por parte de profesionales a los que cada vez
vamos involucrando más en el proyecto.
R.- Los
entusiastas o la gente de la calle también, que eso para mi siempre ha sido muy
importante, ya que es elemental formar a profesionales, pero también lo es hacerlo
a la gente de la comunidad, no sólo de Valladolid, y que se sienta orgullosa de
la Escuela de Cocina, que lo vean como un exponente de la comunidad a nivel
internacional, como el que tiene la Catedral de Burgos y está orgulloso de
enseñársela al que viene de visita.
P.-
La Escuela se había marcado el reto de alcanzar los 1.500 alumnos al año, y
tengo entendido que en estos meses ya han pasado por aquí más de 2.000
personas.
R.-
Sí, y el ámbito de acción de la escuela cada vez es mayor, cada vez llegamos a
más gente. ¿Son todo alumnos? Pues sí porque todos han desfilado por nuestra
escuela. Unos pasan por cursos de un año y medio, otros lo hacen 6 meses o una
hora por aquí, pero son todo alumnos. Para nosotros la calidad que damos, el
servicio o el cariño con el que tratamos a alguien que viene a un curso, o a
una cata del club de vino durante dos horas es el mismo que ponemos en un ciclo
de un año y medio.
P.-
¿Ofrecéis una titulación oficial o algún tipo de homologación universitaria?
R.-
Un título propio, creemos que el sello “Escuela de Cocina” es sobradamente
importante y tiene nombre como para avalarse a sí mismo. Lo importante es que este
sello sea suficiente cuando alguien elija a un sumiller o a un ayudante de
cocina formados aquí y sepa que son los mejores.
P.- ¿Tenéis
planes para crear algún máster de especialización?
R.-
Sí, estamos ya en un proceso con la Universidad de Valladolid para un máster de
especialización en temas de nutrición y gastronomía. Y el día de mañana estamos
pensando en la posibilidad de hacer uno de periodismo también, pero vamos poco
a poco poniendo las piedras en su sitio.
sábado, 16 de junio de 2012
El fondo de caldo y el cebollino rizado
Comienza el primer Curso Superior de Ayudante de Cocina en la
Escuela Internacional de Cocina Fernando Pérez
La Escuela Internacional de
Cocina Fernando Pérez ha comenzado a impartir el Curso Superior de Ayudante de
Cocina a sus 16 alumnos matriculados, un grupo heterogéneo de personas en el que
conviven, sobre todo tres perfiles, los que ya trabajan en el sector y buscan
obtener una titulación de prestigio, otros que persiguen completar algún
estudio relacionado, y aquellos que buscan comenzar una trayectoria profesional
en el mundo de la gastronomía.
El acto de presentación ha
contado con la presencia del recientemente elegido como Presidente de la
Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería de Valladolid, Jaime
Fernández, lo que convierte esta comparecencia en el primer evento oficial en
el que ostenta su nuevo cargo. Junto al Gobernante de los hosteleros han estado
el Gerente de la Escuela, Miguel Ángel Moretón, y el prestigioso chef Jesús
Ramiro. Tanto Fernández como Ramiro han exhortado a los alumnos a obtener el
máximo beneficio posible de este curso que los capacitará para poder incorporarse
en un mercado laboral cada vez más exigente con sus profesionales.
El curso, que lleva unas
semanas en marcha, se divide en dos partes, una de cuatro meses de formación en
las instalaciones de la Escuela y otra de dos meses de prácticas externas que
se podrán realizar en España o en Estados Unidos, siempre que el nivel de
ingles sea adecuado. En este caso la experiencia cuenta con una dotación
económica para el estudiante gracias al acuerdo alcanzado con la cadena de
hoteles Wyndham.
Los profesionales titulados
en la primera promoción de Ayudantes de Cocina de la Escuela serán capaces de
preparar múltiples recetas en colaboración con el chef, podrán aprovisionar,
conservar y manipular las diferentes materias primas, y estarán formados para realizar
la puesta a punto de su puesto de trabajo y el cierre de la cocina, así como
para optimizar el tiempo, el espacio y los recursos.
A Max Antoni Ruiz, un joven
peruano de 28 años la experiencia le está gustando mucho porque reconoce que le
fascina la cocina y siente que están aprovechando muy bien el tiempo. Junto a
Max está Álvaro Mangas, un vallisoletano de 22 años que muestra la misma pasión
que su compañero y que reconoce que para disfrutar en la cocina te tiene que
gustar este mundillo. Ambos se muestran entusiasmados con la aventura en la que
se han embarcado y destacan el buen ambiente que impera entre alumnos y
profesores, algo que se puede comprobar al pasar un tiempo con ellos entre
cazuelas e ingredientes.
Álvaro y Max se completan las
frases mutuamente, y sonríen cuando relatan que lo que les parece más
complicado en la cocina es conseguir una buena coordinación con los compañeros,
o que lo primero que hay que aprender son los fondos de caldo, la base de casi
todo plato, ya que “si no lo haces bien
no sale bueno”.
| Álvaro (izquierda), y Max (derecha), ataviados con la ropa de trabajo |
El Maestro de cocina que les
guía habitualmente es Rubén Alonso, del que los estudiantes destacan que se
explica muy bien y que lo hace con mucha calma. Algunos viernes reciben visitas
de chefs invitados que aportan su particular visión de la gastronomía y sus
procesos, y el día de la entrevista comparten aparejos con Miguel Ángel de la
Cruz, titular de “La Botica de Matapozuelos”, que les muestra técnicas de nueva
cocina como la de rizar bastones de cebollino usando agua con hielos.
Max no sabe todavía dónde va
a realizar sus prácticas, pero tiene muy claro que le gustaría concluir su
formación en el País Vasco o en Cataluña. Por su parte Álvaro está muy
ilusionado con el destino que le espera para ampliar su experiencia laboral al
lado de los mejores chefs de Orlando, Florida, en los Estados Unidos.
Al
finalizar el curso, los participantes que hayan superado los duros criterios de
asistencia (un 85% de las horas teóricas y un 100% de las prácticas), y que
superen las pruebas de evaluación, recibirán un diploma acreditado por la
Escuela Internacional de Cocina “Fernando Pérez” y la Real Academia de
Gastronomía.
Las
cuidadas instalaciones de la recién estrenada Escuela de Cocina ofrecen un
adecuado banco de pruebas para los implicados Max y Álvaro, a los que se les
puede observar, a través de una enorme cristalera, prestar atención al chef
invitado sin perder detalle ni de sus palabras, ni de sus hábiles y expertas
manos.
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