miércoles, 10 de octubre de 2018

Wall-e no es (solo) cine de animación



Esta vez no voy a volver a tratar esta obra maestra como parte de ningún género cinematográfico.

Wall-e es la historia clásica por excelencia, está contada de una manera perfecta. Los primeros 40 minutos en los que no se incorpora ningún tipo de diálogo, y en los que no llegan a aparecer seres humanos alcanzan a ser magistrales y se convierten por derecho propio en una de esas escenas imprescindibles en los libros y enciclopedias que traten sobre el séptimo arte.
Estamos hablando de puro cine, de la esencia misma de la narración, de una  forma de presentar los hechos que se ha olvidado en la industria fílmica actual. 
El director de esta clásica y apasionante historia presenta una obra valiente teniendo en cuenta lo que la mayoría del público reclama, no obstante esa valentía ha supuesto un verdadero regalo para el público, críticos, y para la historia del cine.

La trama nos sitúa en el año 2700, en un planeta Tierra abandonado, seco, devastado y muerto. El pequeño robot WALL-E lleva cientos de solitarios años desempeñando aquella tarea para la cual fue construido, limpiar el planeta de los residuos que la abarrotan.
Es entonces cuando llega EVE, una moderna robot de diseño que está cumpliendo una misteriosa misión. Tan solo con esto se llega a desarrollar una historia que emociona de verdad, y que muestra al ser humano como algo ridículo, absurdo y aborregado.

El personaje protagonista es el verdadero paradigma de héroe de la narración clásica, la figura femenina no es estúpida, es fuerte e inteligente, las aventuras que viven son apasionantes y están dotadas de un ritmo perfecto para cada momento del viaje, la resolución de los diferentes conflictos resulta siempre la adecuada, y la aparición de la “alternativa” a la vida es algo que resulta revelador.

Pero por si todo esto fuera poco, resulta que es una historia con buen fondo, con uno de esos mensajes que todo el mundo está harto de ignorar y que será, sin ninguna duda, principal preocupación de futuras generaciones.

No me resisto a repetirlo, Wall-e es una de las mejores películas de la historia del cine.

sábado, 30 de junio de 2012

Cada español come de media tres menús de comida rápida al año


- El gasto medio por persona y año se sitúa en los 21,81euros, lo que coloca a España como el país industrializado que más crece entre 2009 y 2010 con un aumento del 5%
- En Castilla y león el gasto medio por habitante y año se sitúa casi en la media nacional con 20,83 euros

Tabla1.- Gasto en comida rápida por habitante. Fuente: EAE Business School
A la hora de salir a comer o a cenar en España somos los que menos optamos por visitar los restaurantes de comida rápida, según revelan los datos del estudio sobre el consumo de comida rápida en el mundo que presenta el Strategic Research Center de la EAE Business School, que muestra que España es el país industrializado donde más crece el gasto por habitante en los últimos años con un incremento de algo más de un 5% entre 2009 y 2010.

Los españoles son los que menos invierten en fast food, seguidos de italianos y australianos. En Italia se consume 1,8 veces más comida rápida que en España, los estadounidenses lo hacen 51 veces más, hasta llegar al 35% del consumo mundial, y mientras España solo representa el 0,69% de dicho consumo, Estados Unidos, Japón y China son los tres países donde más se consume este tipo de servicios.
Los que más gastan en la conocida como “comida basura” al año son los japoneses con 169,03 euros por habitante; le siguen los estadounidenses con 166,94 euros y los canadienses con 116,52 euros al año. Los españoles somos de los que menos gastamos en este tipo de comida, ya que en 2010 invertimos una media de 21,81 euros por habitante al año y únicamente se sitúan por debajo en esta clasificación los ciudadanos de India con 5,52 euros de media al año y los de China con 14,65 euros. El informe de EAE también estima que cada español consumió una media de tres menús de comida rápida al año en 2010, cada estadounidense 25 y los nipones llegaron a los 26 menús.
Tabla2.- Gasto en comida rápida por habitante y Comunidad Autónoma. Fuente: EAE Business School
Los datos relativos a castellanos y leoneses muestran que en los últimos cuatro años fueron, junto a gallegos y asturianos, los que más aumentaron su consumo en comida rápida con incrementos del 21,83%, 22,52% y 23%, respectivamente. En el lado opuesto se encuentran Melilla, Baleares y Castilla la Mancha. En Castilla y león el gasto medio por habitante y año se sitúa casi en la media nacional con 20,83 euros.

En esta clasificación destacan Cataluña, Andalucía y Madrid, que aglutinan más del 50% del consumo de esta comida en España, mientras que los ciudadanos de Baleares (50,33 euros), Canarias (30,86 euros), Melilla (28,04 euros), Madrid (25,01 euros) y Cataluña (24,47 euros) son los que más invierten de media al año. Los que menos consumen comida rápida son los habitantes de Extremadura con un gasto anual de 10,27 euros, Comunidad Valenciana con 12,46 euros y La Rioja con 12,49 euros por habitante.
En lo relativo a los espacios el estudio muestra que en España existen 4.327 locales dedicados a la comercialización de comida rápida en el año 2010. Las Comunidades Autónomas que presentan un mayor número de ellos son las más pobladas y las de mayor relevancia en cuanto a su aportación al PIB nacional: Cataluña, Andalucía y Madrid, que aglutinan más de la mitad de estos locales. En Castilla y León hay 194 de este tipo de locales abiertos, lo que sitúa a la Comunidad en el medio de la tabla de la clasificación nacional por detrás del País Vasco con 200 y justo delante de Castilla la Mancha con 129.

PREVISIÓN DEL CONSUMO EN COMIDA RÁPIDA EN 2014
Dentro del mismo estudio se incluye una previsión del gasto en comida rápida en los próximos años y anticipa que en 2014 China desbancará a Japón y ocupará la segunda posición con una inversión de 27.717 millones de euros al año. Estados Unidos seguirá liderando el sector con una inversión de 55.700 millones de euros y Japón quedará en tercer lugar con 21.920 millones de euros. En España se espera un incremento en la previsión de gasto en comida rápida del 18,75% hasta 2014, año en el que más del 60% de las transacciones en comida rápida en el mundo se realizarán en China e India.
Tabla1.- Previsión del gasto en comida rápida en millones de €. Fuente: EAE Business School
En 2014 también se prevé que cada español invierta al año 25,65 euros en este tipo de comida, un 17,62% más que actualmente. Los ciudadanos que más invertirán entonces seguirán siendo los japoneses con 173,32 euros de media al año, seguidos de los estadounidenses con 172,88 euros al año y los canadienses con 123,88 euros al año. España en 2014 seguirá siendo el país industrializado con el menor gasto por habitante en comida rápida, mientras que Castilla y León estará por debajo de la media en esta variable con solo 21,58 euros.

A pie de campo, en uno de los restaurantes de la principal enseña de comida rápida en el mundo, la sensación es bien distinta en lo relativo al número de veces que sus clientes visitan este establecimiento. Según Susana Velasco, encargada del McDonald’s que lleva abierto cerca de 15 años en el centro comercial Carrefour Valladolid 2, cuentan con la figura del “cliente habitual” entre sus visitantes. Reconoce que los hay de visita diaria, de los que acuden todos los fines de semana,  e incluso otros que se dejan ver una o dos veces al mes, sin olvidar a aquellos que siempre que tienen una celebración del tipo de un cumpleaños infantil, optan por este tipo de locales.

Para Eva, clienta que acaba de terminar su menú de pollo con patatas y refresco, se trata de una de esas 3 o 4 veces al año en las que visita el restaurante de las hamburguesas, y reconoce que a sus 36 años es algo que trata de no hacer muy a menudo. Sin embargo Sara, de 34 años y con dos hijos de 11 y 9 años, visita estos espacios unas 15 o 20 veces a lo largo de un año. “En los cumpleaños de los niños, en los de algunos de sus amigos, o esos días de compra que se alargan y te viene muy bien”, afirma.

Diferente es al caso de María, Justi y Socorro, que a sus más de 70 años “y de largo”, reconoce Justi entre carcajadas, son unas visitantes de a diario que se reúnen junto a unos cafés servidos en vasos de cartón, algo que les viene muy bien porque según aseguran “vivimos aquí cerquita, y tras el paseo, el café es más barato y más grande”. Lo de la comida ya no les convence tanto, y como mucho reconocen haber probado un día o dos unas “patatillas” para merendar.

Para el director del Strategic Research Center de EAE (entidad responsable del estudio), Juan Lago, “Una de las principales conclusiones de esta investigación es el consumo bajo que tiene España en comida rápida”,  y defiende que se trata de un dato que hay que mirar con precaución, “ya que España es también uno de los países en los que prevemos que se incremente más el consumo en los próximos años”, concluye.